10 recomendaciones para una navidad sustentable y ecológica

 

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Ya llegó la época navideña y, con ella, uno de los momentos del año donde más consumo de energía y recursos hacemos. Te damos algunas sencillas recomendaciones para una navidad sustentable y ecológica, que podremos seguir disfrutando en el futuro.

1. Fabrica tu árbol de navidad, a partir de botellas u otros materiales.

2. Evita comprar musgo o cortezas de árboles para el nacimiento: mejor utiliza material reciclado para adornarlo.

3. Utiliza luces de led navideñas para decorar tu árbol y tu casa en general: consumen muy poca energía y son más respetuosas con el medio ambiente en general. 4. Procura decorar el árbol y la casa también con adornos hechos de materiales reciclados, y de preferencia envuelve los regalos con papel reciclado.

5. Asegúrate de preparar la cena de navidad con productos locales en lugar de aquellos que deben ser transportados desde muy lejos; de esta forma se evita la emisión de más carbono a la atmósfera.

6. De ser posible, utiliza para la cena productos procedentes de agricultura y ganadería responsables y amigables con el medio ambiente.

7. Procura que los regalos fomenten la creatividad y no el consumismo: juguetes educativos para los niños; regalos de carácter sentimental, como álbumes de fotos, para los adultos; también puedes optar por artículos de comercio justo, donde el productor sea el más beneficiado.

8. Procura no comprar sólo porque sí: antes de adquirir cualquier objeto, reflexiona sobre el uso que se le dará, y si de verdad es necesario.

9. Si vas de compras, rechaza las bolsas de plástico: aunque ya está regulado el uso de materiales biodegradables, es mejor que no promuevas el uso de estos materiales.

10. Investiga sobre el origen de lo que compras: es muy importante que no adquieras pieles naturales o cosméticos que usen animales para su experimentación, por ejemplo.

Cambio climático impone el desafío de construir viviendas sustentables y uso eficiente de energía

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El Estado se hace eco de la necesidad de respuestas ante los desfíos que impone el cambio climático.

Mediante un seminario y exposición destinados a conocer las innovaciones en construcción de viviendas sustentables que propicien el mejor aprovechamiento de la energía, las autoridades de Vivienda. Energía y Serviu de la región de O’Higgins enfatizaron en dar una respuesta adecuada a los desafíos que el cambio climático presenta para nuestro país.

Así lo subrayó la seremi de Energía, Alicia Barrera, quien señaló que “además de la agenda energética 2014, tenemos una política energética para el 2050 donde nos planteamos reducir en un 30% la intensidad de las emisiones de gases con efecto invernadero y potenciar las energías renovables que llegaron para quedarse”.

Añadió que “respecto del cambio climático tenemos compromisos internacionales a través del Acuerdo de París. Nuestra región tiene una vocación de energías renovables. En el país estamos limpiando nuestra matriz energética en el sentido de que queremos descarbonizar y generar energía no sólo a través de combustibles fósiles sino aprovechar las enormes riquezas naturales que nos permite el desarrollo de las energías renovables no convencionales”.

El director de Serviu O’Higgins, Víctor Cárdenas, dijo que “este es un desafío que se ha planteado el ministerio desde ya hace algunos años, partiendo primero con los subsidios de acondicionamiento térmico pero hoy día ya avanzando mucho más en lo que tiene que ver con la construcción sustentable”.

La autoridad agrega que “el compromiso que asumió el Estado de Chile en el sentido de poder reducir las emisiones de carbono nos plantea un gran desafío para poder desarrollar viviendas que efectivamente den respuestas al cambio climático y a las nuevas condiciones que necesitamos para el uso eficiente de la energía”.

El seminario contempló la intervención “Iniciativas de Innovación y Sustentabilidad para la Vivienda”, de Camila Herrera, arquitecta de la Secretaría Ejecutiva de Construcción Sustentable del MINVU; “Barrios Ecosustentables, Viviendas de Alto Estándar en Madera”, a cargo de Felipe Victorero, subdirector del Centro de Innovación en Madera de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y “Situación Actual y Generación de Energías Renovables”, a cargo de Marcel Silva, División Energías Renovables, Ministerio de Energía.

 

Vía El Tipógrafo

 

 

 

Arquitectura sustentable: El desafío de Chile

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La arquitectura sustentable busca optimizar los recursos naturales y aprovechar las condiciones climáticas y geográficas donde se emplazan las edificaciones. ¿El objetivo? Disminuir su impacto ambiental. Este enfoque ecológico en la construcción ya no parece un concepto futurista, sino que es una realidad que crece cada vez más; edificios que se autoabastecen de energía o que incluso pueden vender el excedente de lo que producen, ya no son una ilusión. Uno de los pioneros fue el austríaco Georg Reinberg, quien a fines de los 70 comenzó a desarrollar la “arquitectura solar” como respuesta a la segunda crisis del petróleo y a que Austria rechazó el uso de la energía atómica.

Pero mientras en Europa cada vez son más las construcciones que aprovechan la energía solar, en América Latina, donde la radiación es mayor, aún es incipiente. Países como Colombia promueven descuentos e incentivos fiscales para aquellos cuyas construcciones tengan un diseño sustentable y sean energéticamente eficientes. Son los llamados “créditos verdes”, los que buscan apoyar la creación y desarrollo de proyectos que promuevan la protección y conservación del medioambiente. En Chile, el primer ejemplo se dio en Antofagasta, cuando en 2014 se firmó un convenio entre el banco BCI, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios y la Cámara Chilena de la Construcción —con el patrocinio de los ministerios de Energía y Medioambiente y el Plan CREO Antofagasta— para fortalecer la demanda de viviendas con energías renovables y entregando facilidades crediticias para implementarlas.

Mientras en Europa cada vez son más las construcciones que aprovechan la energía solar, en América Latina, donde la radiación es mayor, aún es incipiente.

A nivel nacional se han mejorado los procesos pro-arquitectura sustentable, pero falta el incentivo para que sea interesante entregar productos con los atributos que comprende la construcción sustentable. Como ejemplo, un proyecto pionero en estándar Passivhaus está en Concepción, una casa construida por investigadores de la Universidad del Biobío en San Pedro de la Paz que, entre otras innovaciones, ahorra un 85% de energía.

Passivhaus es una certificación otorgada por el Passivhaus Institut de Alemania. “Los edificios con estándar Passivhaus logran un nivel de confort tanto en invierno como en verano con extremadamente bajos consumos energéticos, llegando en muchos casos a prescindir de sistemas de calefacción y refrigeración”, señala Marcelo Huenchuñir. Este arquitecto de la Universidad de Chile es uno de los socios fundadores de Arquiambiente, empresa que presta servicios de asesoría técnica y desarrollo de proyectos orientados a la eficiencia energética y arquitectura sustentable. Pero no sólo en Chile, hoy están vinculados a importantes centros de investigación y desarrollo en arquitectura sustentable en Argentina, Brasil, México, España, Alemania y Portugal.

 

CHILE SUSTENTABLE

Entre los elementos clave para lograr este tipo de construcciones está el uso eficiente de la energía y el agua, los que se suman a la utilización de materiales reciclables, renovables y con bajo contenido energético. Una de las nuevas tendencias es el Análisis del Ciclo de Vida (ACV), metodología utilizada para evaluar las cargas ambientales asociadas a un producto, proceso o actividad durante todas las etapas de su existencia.

Estas mejores prácticas han promovido también un regreso a los orígenes de la arquitectura, que privilegiaba diseños y uso de materiales que se adaptaban a las condiciones climáticas del entorno. Esto se conoce como Arquitectura Bioclimática, la que consigue ambientes interiores confortables mediante sistemas de climatización pasivos, teniendo en cuenta factores de temperatura, soleamiento, humedad y viento. En San Pedro de Atacama, por ejemplo, las edificaciones de tierra tienen la capacidad de absorber el calor en el día y liberarlo durante la noche, ello se logra con orientaciones específicas y ventanas pequeñas para protegerse del sol.

Entre los elementos clave para lograr construcciones sustentables está el uso eficiente de energía y agua, además del uso de materiales reciclables.

Con ese foco trabaja Infiniski, empresa que diseña bioclimáticamente, construye pasivamente y se presenta como la única de nuestro país con certificación de eficiencia energética A+ otorgada por la Unión Europea. El gasto que se requiere para climatizar y conseguir confort térmico y de iluminación es mínimo debido al diseño arquitectónico bioclimático. “Nuestro sistema constructivo carece de puentes térmicos-filtraciones de aire, que es por donde se filtra la temperatura exterior hacia el interior. Como el calor sube, siempre el aislante debe ser mayor en cubierta que en paredes verticales. Según la zona climática, a veces el aislante de la cubierta llega a duplicar al de paredes”, explica Loretxu García, gerente general de Infiniski.

El desafío no es menor. Reconoce que uno de los problemas que han tenido que enfrentar es el prejuicio de que lo ecológico es exclusivo, en contraposición a que lo modular es de mala calidad. “Todavía hay quienes creen que lo ecológico es más costoso, pero Infiniski es un 30% más barato y más rápido de construir que la construcción tradicional. Y por si fuera poco, cuando tienes tu inmueble construido, ahorras un 70% en climatización”, explica Loretxu García.

En el caso de viviendas antiguas, el mercado también ofrece soluciones de eficiencia energética. Ejemplo de ello es S-Save, una empresa que incorpora sistemas ecológicos dentro del hogar, como las bombas de calor, tecnología basada en el principio termodinámico de transferencia de calor que utiliza la energía contenida en el aire para calefaccionar sistemas centralizados, como circuitos de radiadores o losa radiante.

“Los problemas de confort térmico no se deben asociar únicamente a las temporadas de invierno; actualmente no le damos importancia al posible sobrecalentamiento en las viviendas y cómo afecta este a los usuarios en ciudades como Santiago”, explica David Cabieles, de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE). “El confort habitacional no se debe ligar únicamente a las condiciones térmicas, se deben tener en cuenta los valores mínimos de iluminación natural durante todo el año, considerando que éstas afectan las actividades diarias. Actualmente existen estándares mínimos de carácter obligatorio establecidos en la reglamentación térmica vigente; sin embargo, los desafíos a nivel país deben apuntar hacia un mejoramiento contundente a corto y mediano plazo, apoyado en políticas públicas y la participación transversal de los sectores privados”, agrega Cabieles.

 

Via: Revista Que Pasa

Tendencias

 

Una prueba de fuego al compromiso medioambiental del Gobierno

Ad portas de un cambio de Gobierno, y frente a la incertidumbre respecto de las definiciones que la próxima administración tendrá en materia medioambiental, se hace imperativo que Chile adopte hoy una definición clara hacia la defensa del medio ambiente. La ronda de negociaciones sobre un acuerdo regional sobre democracia ambiental es la oportunidad para que el próximo Presidente muestre su liderazgo, zanje tensiones internas en el Gobierno y comprometa así a Chile con la defensa del medio ambiente, sea quien sea que ocupe La Moneda.

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La controversia que recientemente generó el proyecto Dominga dio también paso a una conversación más profunda y sustantiva sobre la disyuntiva entre un desarrollo basado en la extracción indiscriminada de recursos naturales y una visión que no concibe el progreso sin sustentabilidad, protección del medio ambiente y a los derechos humanos.

La solución es la incorporación de esas comunidades en el proceso de toma de decisiones. Esto no es nuevo; ya en 1992, en la Cumbre de la Tierra celebrada en Río, se estableció que “a fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada”. La declaración resultante de esa reunión fijó principios que, en su numeral 10, establecen lo que hoy se conoce como “derechos de acceso”: derecho a información, participación y justicia en materia medioambiental.

La discusión global ha avanzado y, pese a los formidables desafíos, el así llamado “Principio 10” se ha consolidado como un instrumento para la protección de derechos, pero que aún tiene la tarea pendiente de ser implementado de manera efectiva por los estados. Así lo reafirmaron los países en la Declaración de Río+20, celebrada en 2012.

Pese a las buenas intenciones, en América Latina los avances son aún incipientes. Es por eso que desde hace ya dos años se inició un proceso de negociación y diálogo entre 24 países de la región que incluye, de forma inédita, la participación de la sociedad civil en las deliberaciones. Este diálogo busca la adopción de un convenio vinculante para la protección de los derechos de información, participación y justicia en materia medioambiental.

La octava ronda de negociaciones sobre este convenio tendrá lugar en Chile la próxima semana y marcará un hito en el proceso. Los últimos encuentros han significado un estancamiento en los avances iniciales por la evidente falta de voluntad política de los gobiernos de incorporar estos derechos de manera vinculante. La sociedad civil participante mantendrá la presión, particularmente en lo que se refiere a incorporar mecanismos de participación temprana de las comunidades y personas afectadas por los proyectos de inversión, porque la participación ante hechos consumados no es participación.

Luego de ocho rondas de negociaciones, es claro que hay países que simplemente no están dispuestos ni preparados para avanzar en un acuerdo de estas características, por lo que deberían retirarse del proceso. El Gobierno de la Presidenta Bachelet, por su parte, que ha levantado la bandera del desarrollo sostenible, tiene una prueba que dar y también la oportunidad de mostrar que su discurso refleja un compromiso real de regular la actividad productiva para proteger el medio ambiente y los derechos de la ciudadanía.

El acceso a la justicia ambiental, probablemente uno de los puntos más difíciles de acordar, requiere de garantías legales, existencia de tribunales especializados y competentes, y regulaciones que permitan compensaciones efectivas por daño ambiental para comunidades afectadas. En otras palabras, hace necesario que los gobiernos se tomen esto en serio.

Luego de ocho rondas de negociaciones, es claro que hay países que simplemente no están dispuestos ni preparados para avanzar en un acuerdo de estas características, por lo que deberían retirarse del proceso. El Gobierno de la Presidenta Bachelet, por su parte, que ha levantado la bandera del desarrollo sostenible, tiene una prueba que dar y también la oportunidad de mostrar que su discurso refleja un compromiso real de regular la actividad productiva para proteger el medio ambiente y los derechos de la ciudadanía

El desafío no es menor, ya que Chile ha mostrado una evidente indefinición en la materia. Si bien el Ministerio del Medio Ambiente ha entregado su irrestricto y amplio apoyo a esta iniciativa, el Gobierno en su conjunto ha tenido una actitud tibia y zigzagueante, que no refleja el compromiso con los derechos de acceso expresado por la Presidenta.

Ad portas de un cambio de Gobierno, y frente a la incertidumbre respecto de las definiciones que la futura administración tendrá en materia de democracia ambiental, se hace imperativo que el Gobierno de la Presidenta Bachelet adopte una política clara hacia su defensa. Ella debe mostrar su liderazgo en el tema, zanjar las tensiones internas en el Ejecutivo y comprometer así a Chile de manera real con el desarrollo sustentable en el largo plazo, sea quien sea que ocupe La Moneda en los próximos años.

Esta es la prueba que deberá rendir el Gobierno la próxima semana: mostrar que el discurso de protección del medio ambiente que ha levantado no son solo palabras que el viento, fácilmente, se puede llevar.

Vía El mostrador

Nacional

Hoy uno de los principales retos en la industria es crear productos de calidad, pero que a la vez sean amigables con el medio ambiente, este es el desafío propuesto, que en algunos casos ha logrado resultados sorprendentes, y Chile no se ha quedado atrás.

Luego de siete años de trabajo e investigación, en un galpón en Duqueco, cerca de Los Ángeles, en la Región del Biobío, la empresa Rootman está trabajando en un producto que busca marcar un cambio sustancial en los aislantes para las casas.

Se trata de un colchón radicular (CR), en palabras simples, un aislante para muros hecho con raíces de granos que no solamente es natural, sino que supera en muchos aspectos a los clásicos que se usan actualmente como el plumavit, la fibra de vidrio y el poliuretano.

 

“La gracia que tiene es que es más térmico que el plumavit y que el poliuretano, que son los mejores aislantes hoy en día, pero al mismo tiempo es acústico, cosa que los otros materiales no tienen y además tiene alta resistencia a la llama”, cuenta a El Definido el gerente general de Rootman, Roberto García.

Es decir, se quema muchísimo más lento que los otros materiales, una ventaja increíble para proteger las casas, sobre todo en un país que ha visto las duras consecuencias de los incendios forestales. García ejemplifica: “El plumavit es tres segundos se quemó, la fibra de vidrio, que le sigue, 15 segundos, el poliuretano en 1 minuto y el colchón radicular en 60 minutos”.

Además, pese a que el precio unitario es un poco más alto que el del plumavit, cada uno de estos CR, equivale a 3 veces la cantidad necesaria de plumavit, para que sirva como aislante, entonces finalmente, el producto es más barato, además de tener propiedades superiores.

Material natural y mayor sustentabilidad

¡Raíces! ¿De dónde las están sacando? Tranquilos, para su fabricación no se tala ni un solo árbol, pues están hechos con semillas de granos cultivados que pasan por un proceso hidropónico diseñado especialmente para fabricar estos colchones radiculares.

 

Desde que se siembran los granos hasta la cosecha, el colchón radicular, tarda tan solo tarda 10 días en estar listo. Son 100% naturales, su producción es rápida y requiere poca energía y agua. Es un producto amigable con el medio ambiente (biodegradable) y sustentable.

“Este material es una realidad, ya hemos hecho casas y entregamos una de regalo en Santa Olga.Hoy estamos buscando un inversionista que quiera masificar esta tecnología. Esto es 100% chileno, está patentado y es bueno que tengamos tecnología que salga hacia afuera, además es desarrollado en provincia, cosa que no es fácil”, dice García.

Fuente: El Definido

 

 

 

 

 

 

Internacional

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Gobierno peruano frena proyecto de Mall Plaza en Tacna al prohibir compra de terreno

El Ministerio de la Producción dejó sin efecto la aprobación del Decreto Supremo que permitía a una firma extranjera comprar terrenos a menos de 50 kilómetros de la frontera.

Hace más de cuatro años que Mall Plaza se encuentra impulsando un proyecto en Tacna, el cual parecía estar más cerca de ver la luz. El gobierno peruano había puesto en consulta un Decreto Supremo que permitiría a la filial de Falabella subsanar la norma que prohibía a empresas de capitales extranjeros comprar terrenos en un radio de menos de cincuenta kilómetros de la frontera. Sin embargo, a tres semanas de haber puesto en conocimiento la iniciativa, el Ministerio de la Producción (Produce) echó pie atrás. “Se han recibido múltiples opiniones que evidencian una variedad de intereses y posiciones sobre esta temática. Por ello, se hace necesario profundizar el análisis tomando en cuenta sus implicancias nacionales e internacionales. Dada su naturaleza, este asunto se discutirá en el marco de la política nacional de desarrollo fronterizo. En consecuencia, se ha estimado conveniente dejar sin efecto el trámite de aprobación del citado proyecto de Decreto Supremo”, se lee en el comunicado publicado ayer por el Gobierno.

 La filial de Falabella buscaba levantar dos nuevos centros comerciales en Tacna: un Aventura Plaza y un Open Plaza.

 

Los argumentos

Al momento de acudir al gobierno peruano para solicitar el permiso para adquirir los terrenos, Mall Plaza argumentó que existía una necesidad pública para este negocio. Así, aseguró que la nueva infraestructura generará una recaudación para el Estado que ascendería a 68,9 millones de soles (US$21,2 millones) por concepto de impuestos. Según detalló, del total del monto, US$14,2 millones corresponderían a impuesto general a las ventas, lo que equivaldría al 55% de los ingresos por este concepto de la región. Los otros US$7 millones, en tanto, se entregarían por concepto de impuesto a la renta, lo que corresponde al 43% de lo actualmente recaudado por la región. Esto, considerando que para el primer año de ejecución de la iniciativa se proyectan ventas por un total de 271,5 millones de soles (US$83,4 millones).

Además de la mayor tributación, Mall Plaza argumentó que las iniciativas permitirías en una primera etapa la contratación de 2.750 trabajadores. En una segunda etapa, en tanto, el número de empleos generados crecería a 5.500.

Aventura Plaza y Open Plaza correspondían a los primeros centros comerciales de capitales chilenos en dicha ciudad.

 

Fuente: Pulso

Falabella y su uso eficiente de recursos

El uso eficiente de recursos, tales como la energía y el agua, son claves para avanzar hacia una sociedad sostenible. Por eso, nuestros negocios en los cuatro países donde operamos  están implementando acciones basadas en diseños innovadores y tecnologías de eficiencia, con el fin de reducir el consumo de recursos naturales y ver nuestro impacto ambiental.

Desde ya hace varios años realizamos las construcciones de nuestros locales con tecnología avanzada que produce un menor impacto en el medio ambiente y a partir del año 2009 todas nuestras construcciones son eco-amigables, esto es,  son construidas bajo criterios de la certificación LEED (Green Building Council) relacionadas con la eficiencia energética, el uso de energías renovables, la mejora de la calidad ambiental interior, la eficiencia del consumo de agua y el desarrollo sostenible de los espacios y en la selección de los materiales.

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Falabella Retail: Se ha dado inicio a la implementación de nuevas tecnologías tales como la inclusión de equipos de iluminación eficiente LED, que nos permite llevar a cabo un operación del negocio mucho mas limpia y eficiente enigmáticamente. Iniciativas como esta son las que nos permiten hoy tener casi 22 tiendas eco-amigables y 7 tiendas certificadas por LEED en los 4 países donde tenemos operación.

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Tottus: Se han implementado nuevos e innovadores procesos tecnológicos en el ámbito de uso energético. En Tottus Perú se realizó un cambio en la matriz energética de electricidad a gas natural en los equipos de la sección de panadería y platos preparados de cuatro supermercados. este cambio, permitió ahorrar un 8% de energía en cada local.

Falabella financiero: Se han fomentado iniciativas que permiten contribuir a la gestión de demanda energética a través de proyectos en nuestras casa matrices. Dentro de los negocios en cada país, se han instalado luminarias eficientes y en algunos casos, sistemas automáticos de iluminación y climatización.

REDUCCIÓN DE RESIDUOS Y RECICLAJE

Conscientes del impacto en el medio ambiente de los materiales que utilizamos en todas nuestras operaciones, estamos implementando iniciativas con el fin de reducir los residuos generados y reciclar la mayor cantidad de ellos como sea posible. Por ejemplo, en todas las unidades de negocio el papel utilizado en catálogos y en bolsas de papel cuenta con certificaciones medioambientales, como asimismo las bolsas utilizadas son reutilizables , en el caso de bolsas plásticas.

CAMBIO CLIMÁTICO

El consumo de los recursos naturales para producir energía tiene un impacto profundo en el sistema climático de la tierra. Por esta razón, es importante para algunos de nuestros negocios entender el impacto de las operaciones en el medio ambiente, medir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y poner en práctica iniciativas para reducirlas.En Falabella Retail Chile hemos empezado a medir la Huella de Carbono Corporativa en 2012. La medición es realizada de acuerdo a los lineamientos metodológicos del Greenhouse Gas Protocol con una clasificación de emisiones directas (alcance 1) e indirectas (alcances 2 y 3). Tomando en cuenta solo las emisiones indirectas las emisiones más relevantes tienen relación con el consumo de energía y el transporte tanto de productos como de personas.

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En Sodimac Chile medimos anualmente nuestra huella de carbono, utilizamos la metodología establecida en el Greenhouse Gas Protocol. El ultimo calculo incluyó las emisiones de GEI directas e indirectas relacionas con transporte de productos, trabajadores y clientes. La medición final resultó de 488.000 toneladas de carbono equivalente (tCO₂-e), lo que corresponde aproximadamente a 10 kg CO₂-e por transacción.

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Luego de medir nuestra huella de carbono, comenzamos a elaborar un proyecto de reforestación urbana con el propósito de mitigar el impacto en el medioambiente. Este proyecto considera la plantación de 16.000 árboles nativos y exóticos en el Parque Metropolitano de Santiago, de los cuales 7.716 fueron plantados en 2011, 4.273 en 2012 y los restantes serán plantados en 2013.

Por su parte Sodimac Colombia por segundo año consecutivo midió su huella de carbono la cual disminuyó en un 9,9% como consecuencia del menor consumo de energía eléctrica y refrigerante, principalmente.

graf49En Mall Plaza, debido a la Política de Cambio Climático, se hizo un compromiso de abordar el tema como una variable importante dentro de la gestión. Por esta razón, han llevado a cabo la medición de las emisiones de GEI asociados a la construcción, incluyendo la etapa de excavación, socalzado y obra gruesa de los subterráneos, de los Malls de Mall Plaza Egaña, Mall Plaza Los Dominicos y Mall Plaza Copiapó. Además, han hecho mediciones de la huella de carbono de 2 malls en operación, Mall Plaza Sur y Mall Plaza Vespucio,  los cuales alcanzaron un total de 86.765 toneladas de carbón equivalente (tCO₂-e).Aparte de nuestras acciones internas sobre el tema de cambio climático, Mall Plaza Chile es pionero en la carga de vehículos eléctricos en Santiago, con Mall Plaza Vespucio como el primer centro comercial en incorporar el servicio de carga de autos eléctricos.

 

Fuente: Falabella